Cuarta parte del arte románico. Se trata las artes figuarativas. Al comienzo se analizan las características comunes de la escultura y de la pintura, pasando a continuación a tratar las obras más importantes desde el punto de vista del soporte y la iconografía. Algunos conjuntos están especialmennte detallados. Destacan  el Pórtico de la Groria de Santiago, el claustro de Santo Domingo de Silos o la cripta de San isidoro de León.