En 1886 tuvo lugar en París la última exposición conjunta de los impresionistas, para entonces este estilo pictórico y la filosofía que lo amparaba se encontraban profundamente arraigadas en Francia, iniciando a continuación su disolución en nuevas experiencias y, al mismo tiempo, extendiéndose por todos los países de Europa y del mundo occidental. París se había convertido en el centro de atracción para todo joven artista por la atmósfera de libertad que se respiraba en sus calles y la bohemia de los círculos de artistas y escritores. Muchos de los pintores españoles que vamos a ver pasaron por París, después de su visita obligada por Roma donde se impartía el arte oficial, contagiándose de las nuevas ideas artísticas y trasladándolas a España.

En la siguiente presentación  podresmos contemplar las obras de algunos de los principales pintores españoles que a lo largo de su carrera compartieron los presupuestos técnicos o temáticos del impresionismo francés: Beruete, Regoyos, Pinazo, Sorolla, Urgell, Meifrén, Gimeno, Rusiñol, Casas y Mir. Hay especial atención a la obra del más destacado de todos ellos Joaquín Sorolla. Si quieres puedes acompañarla con música de Phil Collins, In the air tonight. Tras la presentación puedes encontrar unos breves datos biográfico-artísticos de cada uno de ellos, que aclare un poco más su obra.

AURELIANO DE BERUETE (1845-1912)

Discípulo de Carlos Haes, se inicia en la pintura desde una posición económica desahogada que le permitió pintar a lo largo de su vida lo que quiso. Su vocación le lleva al paisajismo, primero en la línea más realista de Haes y de su amigo Martín Rico y de la escuela de Barbizon, que conoce por sus visitas a Francia. A partir de 1895, sus caudros adquieren más luz y color volcándose en la técnica impresionista. Berurete pinta paisajes sobrios de las llanuras castellanas y de los alredores de Madrid.

DARÍO DE REGOYOS (1857-1913)

Será el pintor más avanzado desde el punto de vista técnico de los pintores españoles del momento. Su estancia en Bélgica desde1879 le pone en contacto con la vanguardia de la pintura belga y francesa, con la que mantendrá contactos en los años 80 y que le influirá para acercarse al puntillismo. Este estilo será decisivo  para entender su obra, pero no debemos encasillarlo en él, porque atraviesa también fases simbolísta e incluso expresionista y desde finales del siglo XIX vuelve a un estilo próximo al impresionismo. Destacan sus paisajes del País Vasco, donde reside entre 1890 y 1910.

IGNACIO PICAZO (1849-1916)

Se inició como pintor académico, llegando a obtener reconocimiento por alguno de sus cuadros, pero a partir de 1884 comienza un línea pictórica impresionista. abandona los temas históricos para pasarse al paisaje de lugares típicos de Valencia y  de sus gentes. Su maestría con el color y la luz le lleva a ser considerado el precursor de su paisano Joaquín Sorolla.

JOAQUIN SOROLLA (1863-1923)

Como de este pintor ya hemos ofrecido un artículo monográfico e incluso un vídeo, no vamos a extendernos demasiado, aunque al ser el más sobresaliente internacionalmente de los pintores de esta época lo merecería. Formado como pintor realista, no empieza a practicar la técnica y la temática impresionista hasta mediados de los 90 . Su éxito internacional en esta década le permite pintar de una manera más libre, recuperando temas de su tierra y sobre todo imágenes de sol y playa. Desde comienzos del siglo XX su obra se especializa en captar los efectos colorísticos de la luz del sol sobre el agua, las telas y los cuerpos desnudos. También  tiene una destreza especial para realizar atractivos retratos de aspecto inacabado, pero plenos de carga psicológica. Tras estos retratos se adivina la influencia de Velázquez.

FRANCISCO GIMENO (1858-1927)

Es el primero de los pintores catalanes que voy a tratar. Fue un extraordinario paisajista y marinista, además de practicar las escenas de costumbres, con personajes sólidos, creados con una pincelada gruesa muy reconocible.

MODESTO URGELL (1839-1919)  

Discípulo de Ramón Martí Alsina, pasó un atemporada en París, donde se adscribió al realismo de Courbet. Desde los años 70 ya afincado en Cataluña practicará el paisaje escogiendo momentos lumínicos de atardecer. Sus cuadros reflejan ambientes solitarios, tristes y misteriosos, lo que le sitúa a medio camino entre el impresionismo y el romanticismo. Con este tipo de cuadros tuvo bastante éxito de ventas, lo que le permitió llevar una vida cómoda.

ELISEO MEIFRÉN (1858-1940)

Pintor de bastante éxito internacional desde los años 90. Sus pasos le llevan en su juventud a París, junto a Rusiñol y  Casas. Su obra principal trata de paisajes y marinas, hechos con una pincelada muy suelta y luminosa.

SANTIAGO RUSIÑOL (1861-1931)

Rusiñol llegó a París a inicios de 1889 y allí asimilará la pincelada suelta, el color y la luz de los pintores impresionistas; pero también una temática nueva: el mundo de los bulevares, los cafés y las salas de fiesta. Tras estos temas está la influencia de Degas, que también se refleja en sus composiciones. A su regreso a Barcelona reacciona frente a esta vida bohemia y prefiere centrarse en el paisaje de jardines (con un mensaje simbolista) y de la luz del Mediterráneo del pueblecito de Sitges y Mallorca.

RAMÓN CASAS (1866-1932)

Viajero desde muy joven y con unas cualidades pictóricas precoces que le catapultaron a la fama en la misma ciudad de París. Allí con su amigo Rusiñol pintaron el ambiente de Mommartré y del molin de la Galette. Su estilo se encuentra a mitad de camino entre el estilo realista y el impresionista en los cuadros en los que capta a personajes individuales y multitudes. Sus cuadros más famosos son los realiza en Barcelona, reflejando acontecimientos sociales tumultuosos (La carga,  Garrote vil...)Además de la pintura practicó el diseño gráfico,  como Toulosuse-Lautrec, de carteles y anuncios publicitarios.

JOAQUÍN MIR (1873-1940)

Paisajista barcelonés en la línea de Meifrén.