En este artículo voy a tratar sobre la vida, las características y las obras más significativas de Pablo Ruiz Picasso en el momento en que decide dar un vuelco a la historia de la pintura y crear un nuevo estilo que conocemos como cubismo (1906-1909). En otros artículos  desarrollo otras etapas. Para poder ir leyendo cronológicamente los distintos artículos que dedicaré al artista o para buscar una etapa muy concreta, recomiendo pinchar sobre el enlace  que dirige al esquema general de etapas y obras. Pinchando sobre otros links se podrá acceder a otras páginas relacionadas.

En la siguiente presentación he expuesto algunas de las obras más importantes que se conservan de Pablo Picasso durante estos tres años. Os aconsejo la abráis para tener una visión más completa de la obra del pintor y poder entender el texto que viene a continuación.

La gestación del cubismo, 1906-07. Influencias.

Después de pasar el verano de 1906 en Gosol, un pueblecito del Pirineo leridano, Picasso regresa a París con nuevas ideas acerca del nuevo rumbo que debe dar a su pintura. No había llevado muy bien que algunos críticos hubiesen calificado sus últimos cuadros de las etapas azul y rosa como pintura sentimental, porque ponía en entredicho el valor de su obra artística. Regresa con la idea de que debe de tratar de percibir de la naturaleza aquello que es imperecedero y eterno, las formas esenciales y primitivas.

  • Para ello decide adoptar la técnica analítica de Cezanne basada en la captación de las formas geométricas simples y evitar que en su pintura se reflejen sus estados de ánimo personales. Conoce la obra de Cezanne desde sus primeras visitas a París e incluso ha imitado su estilo en algunos de sus bodegones y figuras (La niña de la paloma, 1901). La exposición retrospectiva de 1907, justo un año después de su muerte, permitirá a los jóvenes artistas como Picasso, Matisse o Braque conocerle mejor. Las series de bañistas realizadas en los últimos años influirán poderosamente en la historia de la pintura de comienzos de siglo. Hay una correspondencia muy directa entre estos cuadros y Las Señoritas de Avignon: en la composición y en la concepción de las formas planas y geométricas de los cuerpos.

  • En Gosol además ha encontrado paz interior y se ha empapado del primitivismo de la tierra. El románico leridano le fascinará y le estimulará por su sencillez y autenticidad. La Mujer del Pan, es un ejemplo clarísimo de como la iconografía de las vírgenes románicas que contempla por esos pueblos influyó en su pintura.

Picasso, Mujer del Pan, 1906.    Virgen teothokos románica.

  • El arte ibérico también rondará por su cabeza en esa búsqueda de las raíces figurativas. En París está de moda este arte desde que el Louvre adquiriera la Dama de Elche a finales de 1897. Desde ese momento se multiplican los estudios de arte ibérico y en la primavera de 1906 el museo acogió una exposición sobre las esculturas encontradas en los yacimientos de Osuna (Sevilla) y el Cerro de los Santos (Albacete). Picasso quedó impresionado de tal manera por la muestra que adquirió algunas cabezas y exvotos en bronce que le servirán de inspiración para algunas de sus obras de 1907. Admira en ellas su sencillez y el  esquematismo geométrico de sus formas.

Exvotos en piedra del Cerro de los Santos y cuadro de Picasso 1907

  • Por último, también hay en su ruptura formal una clara influencia del arte africano. En 1907 el museo etnológico de Paris expuso una colección de máscaras africanas que atrajo a muchos artistas jóvenes. Matisse y Derain, dos de los más entusiastas llegaron a adquirir algunas de estas obras e introdujeron a Picasso en los secretos de este arte. Comprendieron que un arte antinaturalista también era capaz de trasmitir muchas cosas a través de formas simples.

Máscaras africanas.      Picasso, Busto. Estudio para laSeñoritas, 1907.

La obra de Picasso hasta Las señoritas de Avignon, 1906-07.

Ya hemos analizado las diversas  influencias que confluyen entre 1906 y comienzos de 1907 para que Picasso decida abandonar su forma de expresarse y afrontar un nuevo camino en busca de los volúmenes primarios.

El primer cuadro de importancia en donde experimenta realmente sus ideas es en el retrato de Gertrude Stein, protectora y amiga  del pintor, que empezó en estilo rosa en 1905, pero que había dejado inacabado.  Al retomarlo  en el otoño de 1906 convirtió la cara de la modelo en un rostro inexpresivo y de líneas esquematizadas. Los ojos se hunden, la nariz y las cejas se perfilan en una única línea, los rasgos se estereotipan e incluso comienzan a asimetrizarse, convirtiendo a la retratada en una escultura ibérica. Todo hay que decirlo, la retratada no quedó muy contenta con el resultado.

Retrato de Gertrude Stein, 1905-06.

En esta misma línea está su Autorretrato de 1906, que comparte rasgos físicos con el de Gertrude.

Desde comienzos del invierno de 1906-07 Picasso se entrega al proyecto de realizar el gran cuadro en el que plasmar esas ideas que le rondan la cabeza. Después de numerosos bocetos y cambios desembocará en Las señoritas de Avignon de julio de1907, el cuadro-manifiesto de lo que con el tiempo se conocerá como cubismo. La obra, pese a que era conocida por sus amigos, no será expuesta y titulada hasta 1916. Picasso busca una nueva de interpretar la realidad. Para ello no recurre ni a las imágenes coloreadas de los fauves ni a la sensualidad de los impresionistas. Apuesta por la forma geométrica estructurada de manera dinámica en grandes planos y por romper con las leyes pictóricas de la perspectiva y del volumen. Renuncia a la tercera dimensión. Conceptos como delante o detrás no tienen sentido en el cuadro. La visión frontal y la de perfil de las mujeres conviven como en la pintura egipcia en un mismo plano

Las señoritas de Avignon, 1907.

Todos los que contemplaron la obra quedaron estupefactos, era demasiado atrevida, suponía una ruptura total con la pintura que se había hecho hasta esos momentos. Desde el punto de vista de la carrera del artista, un pintor relativamente ya consagrado, suponía una apuesta muy atrevida que podía llevar a Picasso a la burla y al fracaso. Por ello la mayoría le aconsejó que retomara su estilo anterior y que  no se adentrara por este camino.

El desarrollo del cubismo, 1908-09. Periodo negro.

Sin embargo, Picasso en los dos años siguientes perseverará en su idea y ahondará en las consecuencias de Las señoritas de Avignon. Arrastrará consigo a otros artistas como Georges Braque con el que terminará por formular el nuevo estilo cubista y convertirlo en una vanguardia internacional. Ambos trabajarán juntos en Bateau Lavoir y se interrelacionarán en su trabajo, iniciando el cambio en la historia de la pintura por la que ésta toma protagonismo en sí, independientemente de lo representado.

Desnudos de Picasso y Braque entre 1907-08.

Durante este periodo pintará numerosas figuras geometrizadas con una gama cromática muy oscura. También realizará muchas naturalezas muertas.

Fruteros de Picasso y de Braque de 1908.

Finalmente en el verano de 1909 pintará en Horta de Ebro sus primeros paisajes "cubistas".

Paisajes de Braque y Picasso, 1908-09.

En Horta también realizará  algunos retratos de su amante Fernande Olivier (que, por cierto, tampoco salió muy complacida por los mismos). En ellos comenzamos a ver que los rostros empiezan a descomponerse en una serie de planos cortados o fragmentados que anuncian una evolución en su estilo hacia lo que conoceremos como cubismo analítico. Pero eso es otro capítulo que merece otro artículo.

Picasso. Cabeza de mujer con montañas al fondo. 1909.

Del cubismo analítico al cubismo sintético, 1910-1924.