Sargón II fue un rey que contribuyó a la creación de un basto imperio asirio entre el 721-705 a. C., pero su mayor fama provino de ser un activo constructor.  Su modelo fue el legendario Sargón de Acad, que vivió 1600 años antes y que fundó el primer reino mesopotámico. La elección de su nombre al subir al trono fue, por tanto, una meditada y simbólica decisión política. Los dos soberanos además tenían en común el origen no real (eran usurpadores), la fundación de una capital nueva y el haber llegado hasta el "mar superior" o Mediterráneo.

El imperio de Sargón II.

En cuanto a lo que nos interesa artísticamente, Sargón II puso en marcha desde el 717 a. C. un ambicioso programa urbanístico que incluía la fundación de una nueva capital a 15 kilómetros al noroeste de la que entonces existía, Nínive. La ciudad se llamaría Dur Sharrukin, "la fortaleza de Sargón". No acabó de construirse a causa de su muerte en batalla, aún así el conjunto que terminó supone la estructura palaciega más espectacular levantada en Mesopotamia. Su hijo, Senaquerib, la abandonaría al comienzo de su reinado y regresaría a Nínive.

DUR SHARRUKIN. LA CIUDAD DE KHORSABAD O JORSABAD.

Historia de sus descubrimientos.

El asentamiento fue excavado por Paul-Emile Botta, cónsul francés en Mosul, entre 1842-44, aunque lo hizo en la creencia de que estaba ante la ciudad de Nínive. Víctor Place y el fotógrafo Gabriel Tranchand retomaron las excavaciones desde 1853-55, dándole ya la atribución correcta como ciudad de Sargón II. Sus descubrimientos fueron muy importantes, pero desgraciadamente casi la totalidad de las 200 cajas con relieves y esculturas que transportaba hacia Francia se perdieron cuando el barco que las transportaba se hundió.

Victor Place y Gabriel Tranchand de pie sobre las cabezas de los toros alados. Foto de 1852. Debajo  la reconstrucción de la puerta.

Entre 1928 y 1935 retomaron las excavaciones arqueólogos norteamericanos del Oriental Institute de Chicago. Sus trabajos se concentraron en el área del palacio y de los templos, donde obtuvieron buenas esculturas de toros alados y pudieron hacer un buen trabajo de reconstrucción arquitectónica, gracias al buen estado de unas estructuras evacuadas después de la muerte de Sargón II.

Finalidad.

La ciudad-capital proyectada por Sargón II tenía como objetivo, según podemos deducir por las inscripciones y los complejos escultóricos encontrados en el palacio, ser un símbolo del poder real y del grandioso Estado asirio, que unificaba a súbditos de un bastísimo imperio. Su intención era recuperar el sentido de lo que fue la antigua capital de Kalhu (Nimrud). En la construcción participaron numerosos extranjeros sometidos, entre ellos los hebreos de la Biblia: " y en ella se asentaron los pueblos de las cuatro regiones del mundo, de lenguas extranjeras y hablas diversas, habitantes de las montañas y las llanuras".

Relieves del salón del trono con representantes tributarios de todos los pueblos. En el centro toro alado con cabeza humana o lamassu. Oriental Institute, University of Chicago.

Descripción de la ciudad.

La ciudad tenía un trazado más o menos rectangular de 1600 x 1750 metros, ocupando una superficie de 280 hectáreas.  Las murallas poseían 157 torres y siete puertas dedicadas a los principales dioses mesopotámicos: Shamash y Adad en el este; a Bel y Belir en el norte, a Anu e Ishtar en el oeste u a Belit-ilani en el sur. Los torreones de entrada estaban consagrados al dios Ninurta.

Planta de Dar-Sharrukim. Al norte la ciudadela.

La ciudadela estaba adosada a la muralla en su lado noroccidental para reforzarla. Se levantaba sobre una terraza a la que se accedía por dos puertas internas (A y B) que introducían a los palacios nobiliarios y administrativos, al templo del dios Nabu y a una plaza trapezoidal, delante del cual se levantaba la plataforma del palacio real propiamente dicho y el zigurat.

La ciudadela y la planta.

El palacio.

Aunque para el urbanismo de la ciudad de Sargón II se inspiró en la de Kalhu, en la residencia real impuso una visión nueva, libre de los criterios de correspondencia, simetría y yuxtaposición que habían caracterizado los palacios de sus predecesores. Las dos entradas monumentales, flanqueadas por toros alados de cabeza humana, daban paso a dos grandes patios.  El más grande, orientado hacia el sur, daba acceso a las dependencias de almacenamiento, a los templos ( de Sin, Shamash, Adad y Ninuerta) con el  zigurat y  a la vivienda. Mientras que al que se accedía por el este se abría directamente las dependencias del salón del trono.

En el siguiente vídeo de Artehistoria puedes comprender aún mejor su estructura.

El templo de Nabu desde lo alto del zigurat. Al fondo el arsenal.

Los escribas de Sargón II hablan de un palacio decorado con marfil y maderas nobles de  muchos tipos. El cedro se utilizaba como vigas. Las puertas eran de láminas de bronce y las paredes interiores estaban recubiertas con grandes losas de piedra caliza con relieves. Los de la sala de audiencias, de 13 metros de altura, estaban pintados con solemnes representaciones del rey y su hijo ante el dios  Assur, que les recibía con los símbolos de la equidad y autoridad divina, el cetro y el anillo. El panel estaba enmarcado con figuras de dioses alados y piñas.

Decoración del salón del trono, Reconstrucción hipotética.

También pudo tener un jardín real con ejemplares arbóreos diversos.