Se puede decir sin miedo a exagerar que, pese a su pequeño tamaño, la Tumba de Najt (TT 52) -o Nakht en ingles- es uno de los mejores ejemplos de diseño y de decoración pictórica de un hipogeo del Imperio Nuevo. Fue descubierta en 1899 cerca de la aldea de Sheik ´Abd el Qurna, metida en la falda de las montañas del oeste de Tebas, más abajo de la ladera en la que se enterraron los grandes dignatarios de la Dinastía XVIII. Ello sugiere que Najt era un funcionario de rango medio. De hecho los únicos títulos que se le atribuyen en los pocos textos que aparecen en la tumba son los cargos no muy significativos de escriba y de "sacerdote horario de Amón". Ninguna otra fuente lo menciona. Por tanto, ha tenido que ser el estilo de las delicadas pinturas que la decoran lo que ha llevado a los egiptólogos a fechar la tumba alrededor del reinado de Tutmosis IV (1400-1390 a. C.).

Planta de la Tumba de Najt . Resumen iconográfico.

La tipología de la tumba es la paradigmática para un funcionario de la Dinastía XVIII. Había una parte accesible, dedicada al culto funerario y otra sepultada para la momia y el ajuar funerario. El área de culto constaba de un patio delantero abierto que  lleva a una sala transversal excavada en la roca de 5 metros de ancho por 1,5 metros de profundidad, donde se encuentran las pinturas. Transversalmente sale una sala longitudinal, sin pintura, donde se ubicaba un nicho para la estatua del difunto y un pozo cegado que llevaba a la cripta o zona de enterramiento propiamente dicha. Parecida disposición tienen otras conocidas tumbas de las necrópolis de Tebas como la de Nebamun (pinturas en el museo Británico), Rejmire (TT100), Ramose (TT55), Sennefer (TT96), Menena (TT 69) o Userhat (TT56).

Las pinturas que encontramos en el hipogeo son de las más bellas y mejor conservadas de Egipto, como podemos ver en el vídeo que reconstruye el monumento. Son imágenes rituales, arquetípicas de cualquier tumba, pero de una calidad excepcional. Sólo se echan en falta las escenas de momificación y del libro de los muertos, tal vez porque serían las que irían en la sala que no llegó a decorarse. Este es el resumen iconográfico de las mismas.

  • Posee las típicas escenas de ofrendas mortuorias de alimentos que realizan los propietarios de la tumba, Najt y su esposa Tawi, que les aseguran el sustento en la otra vida y el agrado de los dioses. Najt huele una flor de loto, mientras su mujer le abraza con intimidad. El tamaño de las figuras es el mismo, lo que nos da idea de la importancia social de ambos, pero se diferencian simbólicamente en el color de la piel.

Tumba de Nadj. El funcionario Nadj y su esposa Tawi.

  • Como toda tumba posee en el muro menor occidental una falsa puerta pintada para que el espíritu del difunto tuviese una salida metafísica de la construcción. Era el punto de conexión entre la vida terrenal y el más allá.
  • Nadj supervisa las tareas agrarias desde un sencillo pabellón y recibe el fruto de sus tierras. Podemos ver muchas de las tareas agrícolas habituales, desde el desmonte para preparar la tierra para el cultivo, al arado con herramientas muy rudimentarias (azagayas) y con arados tirados de bueyes, la siembra a mano, la siega,  la recogida de las espigas, la trilla, el aventamiento de la paja del grano... Las pinturas contienen algunas pequeñas escenas de género que hacen más fresca la representación, como el campesino que bebe de un odre colgado de un árbol.

Tumba de Nadj. Tareas agrarias y ofrendas de la tierra.

  • Las escenas de Nadj cazando y pescando en el Nilo son también recursos iconográficos tradicionales de las tumbas privadas desde el Imperio Antiguo. La imagen no sólo recrea el placer de una excursión de caza en familia sino que tiene también un significado cultural. Por una parte, está relacionada con la domesticación y el aprovechamiento de la naturaleza, y por otra, con el mítico lugar de la orilla del río que augura protección y regeneración. El señor aparece sobre un bote de juncos simétricamente representado junto con su mujer e hijos realizando  las acciones que más le gustan hacer en los pantanos del Nilo.

Najt cazando y pescando en los juncales del Nilo.

  • En el lado de la izquierda esgrime en una de sus manos un palo curvo con el que piensa abatir a los pájaros que salen de entre los juncos y en la otra un ánade que actúa como reclamo; en la derecha empuñaría una arpón-lanza (no llegó a pintarse) para ensartar a dos peces que saltan del agua enfrente suyo. Sus familiares (en clara desproporción de tamaño) participan de la cacería, el hijo de Nadj con la trenza de la juventud entrega a su padre otro palo, y su mujer sus hijas se muestran afectuosas. La jerarquía de tamaños por importancia social se manifiesta rotundamente entre el señor y su esposa y entre el matrimonio y sus hijos. El detalle de la mujer con el patito sobre la palma de su mano le da un toque de ternura que no tienen otras tumbas.

La mujer de Najt con un patito en la mano.

  • Justamente debajo de esta escena se nos muestra lo que hacen con los patos cazados y como se vendimia y se apisona la uva para hacer el mosto.
  • Lo más espectacular se reserva para la pared norte, el gran festín. Hombres y mujeres celebran el "Bello Festival del Valle", fiesta que consiste en que la efigie de Amón era traída por el Nilo desde Karnak para honrar a los difuntos a la orilla de la necrópolis. Era la ocasión durante días para el  encuentro entre éstos y sus familiares, donde se realizaba un gran banquete y también se les ofrecía música y baile para deleitarles el oído. Preside la fiesta el hijo de los señores de la tumba.

Tumba de Najt. Fiesta del valle. Señoras con perfumes y flores y una sirvienta.

  • Las mujeres son muy atractivas. Sus grandes ojos almendrados frontales resaltan su belleza. El grupo principal se sienta  sobre esteras de papiro detrás de un arpista ciego. Son las señoras invitadas que van engalanadas con guirnaldas de flores, ricas joyas y elegantes vestidos de lino. Conversan entre ellas y posan con elegantes movimientos. Una sirvienta desnuda (en menor tamaño) les ayuda a enderezar los pendientes de oro. El embriagador perfume de los conos con esencias que llevan sobre sus primorosas pelucas  y de los lotos azules les deleitan el olfato y les inducen a una sensación de bienestar espiritual.

Tumba de Najt. Músicas y bailarina.

  • En el registro inferior, tres jóvenes músicas actúan ante los invitados del banquete con un arpa, un laúd y una flauta doble. La que tañe el laúd mueve su cuerpo sensual desnudo, sólo lleva el delgado cinturón propio de las bailarinas. Da un paso al frente y vuelve la cabeza hacia la flautista, lo que proporciona una cohesión compositiva al grupo y crea la sensación de que está bailando a la vez que toca.

Es la representación del disfrute de la vida incluso más allá de la muerte.

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Para saber más

- sobre esta tumba en esta dirección de Osiris.net

- sobre la decoración de las mastabas de Saqquara.

- sobre las características estilísticas de las artes figurativas egipcias. En los artículos 1 y 2.

- sobre las características temáticas e iconografía egipcias.