El desarrollo de la arquitectura española a finales del siglo X auguraba la creación de un estilo rico y original, diferente del europeo, fruto de la mezcla del:

  1. 1. arte  mozárabe, de influencias andalusíes.
  2. 2. arte carolingio, de influencia bizantina.
  3. 3. los ecos del arte romano bajo imperial.
  4. 3. La evolución estilística y las aportaciones propias de cada reino cristiano peninsular: sobre todo del arte asturiano en el reino astur-leonés, el principal reino en esas fechas; pero también de la tradición constructiva de los condados y reinos pirenaicos.

Sin embargo,  este estilo, que se estaba fraguando, cedió a comienzos del siglo XI ante las fórmulas foráneas: el románico "lombardo" en Cataluña y el románico francés o cluniaciense en el resto de la península. La peregrinación a través del Camino de Santiago de grupos de constructores provenientes de Europa fue el factor decisivo para la adopción del nuevo estilo el "románico internacional".

Sant Pere de Rodes. Uno de los primeros edificios del siglo XI, aunque terminado en el siglo XII.

Analicemos alguna de las obras de aquel románico autóctono y primitivo de la primera mitad del siglo XI, que no llegó a fraguar en un estilo propio.

  • En Cataluña encontramos un ejemplo muy notable que puede ser paradigmático del románico autóctono que no logró imponerse a las influencias internacionales. Me refiero a la iglesia de San Pedro de Roda (Gerona), consagrada en 1022, que se alza altiva en la ladera del monte Verdera en el cabo de Creus. Éste es un edificio sorprendente por su tamaño y por las propuestas constructivas originales que no triunfarán en los presupuestos del románico internacional. No obstante, no constituirá un caso aislado y esporádico, sino que es la cabeza visible y principal de un grupo de edificios conservados en el Ampurdán y en el Rosellón principalmente, entre los cuales podemos contar la iglesia del monasterio de Sant Genís de Fontares o la de Sant Andreu de Sureta.

Interior de la nave central de San Pedro de Roda (Sant Pere de Rodes).

Dos son los elementos más novedosos e interesantes que aporta la iglesia de Sant Pere de Rodes:

  1. 1. El sistema de sostén es tan original que hace a este edificio único, sólo con precedentes -salvando las distancias- en edificios del Bajo Imperio como la Basílica de Majencio-Constantino. El templo tiene tres naves separadas por pilares de planta cruciforme en los que se apoyan pequeñas columnas de aspecto clásico, no del todo adosadas, y levantadas sobre un podium elevado de casi tres metros de altura. La función de éstas es recibir a los torales que separan la nave central de la lateral. Sobre ellas se dispone  un segundo piso de columnas que reciben a los arcos formeros que  recogen el peso de la bóveda de cañón de la nave central.

  1. 2. También es especial el acabado de su cabecera en tres ábsides cuyas plantas dibujan una prolongada curva que se aparta mucho de la semicircular. El central contiene una girola de dos pisos de altura que en planta pareciera una continuación de las naves laterales, pero que realmente se comunican con otras dependencias del monasterio.

San Pedro de Roda, planta detallada. Siglos XI y XII.

  • En Navarra y en Aragón se produjo un movimiento semejante al de los condados catalanes. En los valles pirenaicos recién repoblados se construyeron algunas iglesias de un románico de origen mozárabe (como las de Lárrede, Gavín, Buil, Oliván y Susín), que culminó en las partes más antiguas -cripta y cabecera- del monasterio de San Salvador de Leyre.

Cripta de San Salvador de Leyre, Navarra. s. XI.

Sus características originales son:

  1. 1. La sencillez de su trazado y decoración. Carecen de capiteles y casi de ornamentación.
  2. 2. La existencia de elementos mozárabes como arcos de herradura y torres campanario, muy altas y esbeltas, que recuerdan a los minaretes andalusíes.

San Pedro de Larrede, Huesca. Abside y torre, 1050-60.

  • En Castilla surgió también el románico de raíz hispánica. Uno de los primeros monumentos fue la catedral románica de Palencia, comenzada por el obispo Bernardo en 1034. Desgraciadamente, sólo queda la cripta, en realidad la ampliación de otra visigoda, llamada "cueva de San Antolín". Más que en el mozárabe, hay que buscar sus modelos en la propia construcción subterránea visigoda y en el prerrománico astur.

Cueva-cripta de San Antolín, Palencia, s. VII y XI.

  • En León se levantó el edificio más ilustre de la nueva arquitectura. La iglesia de San Juan Bautista, que había sido destruida por Almanzor, fue rehecha y convertida en monasterio y panteón real entre1054-1067 por impulso de los reyes Fernando I y Doña Sancha y puesta bajo la advocación de San Isidoro de Sevilla. La iglesia de comienzos del siglo XI era una estrecha basílica de tres naves y ábsides cuadrados con un gran nártex, casi tan grande como el resto del edificio. Este pórtico se destinó a panteón de la familia real y, por ello, se ha salvado de las numerosas reformas del monasterio, incluyendo la nueva iglesia románica que se construyó en el siglo XII.

San Isidoro de León, planta general del edifico a finales del siglo XII. La planta de la basílica antigua con cabecera plana está en rojo. A los pies, en amarillo, la cripta-panteón de mediados del siglo X. El resto del edificio fue construido desde finales del siglo XI y siglo XII.

  • La cripta se sostiene por columnas y pilares cruciformes con capiteles vegetales muy naturalistas, de nuevo muy "romanos". Sus bóvedas de aristas son conocidísimas por los frescos que las decoran, ya de la primera mitad del siglo XII.

San Isidoro de León. Panteón, mediados siglo XI.

Ppt. Arquitectura románica en España.